sábado, 25 de septiembre de 2010

Adiós al “no puedo” y bienvenida al “sí puedo”

Cuantas veces nos hemos dicho: “no he podido hacer más”, “yo sólo no puedo con todo”, “no puedo luchar contra las circunstancias”, “no hay nada que pueda hacer”…, todos estos mensajes que nos enviamos y que en muchos casos forman parte habitual de nuestro dialogo interno (lo que nos decimos mentalmente), tienen un denominador común, ¿sabes cuál?

¡Sí, has acertado¡ son todos “mensajes negativos”, y atención, quizás sea éste el hábito más autodestructivo que podamos tener…

Reflexionemos sobre ello: ¿qué pasará si continuamente nos enviamos mensajes negativos a través de nuestro dialogo interno?, pues que al final acabaremos creyendo que lo que nos decimos es verdad, fomentado así, los estados negativos…, y recuerda, “los estados negativos nos paralizan y nos dejan totalmente desvalidos y faltos de recursos”. Pero esto no ocurre porque inicialmente no creamos en nuestras posibilidades, sino por el efecto de la repetición.

La repetición, es la base del aprendizaje, todo lo que sabemos lo hemos aprendido a través de hacerlo una y otra vez, así vamos adquiriendo todos nuestros conocimientos, repetimos las veces necesarias hasta memorizar los conceptos. Aprendimos a leer, leyendo repetidas veces, aprendimos a escribir, escribiendo repetidas veces, aprendimos a conducir, conduciendo repetidas veces. Todo lo aprendemos repitiendo y practicando…

Entonces, ¿qué pasará si nos repetimos una y otra vez, que no podemos hacer algo? ¿Qué no somos lo suficientemente buenos para algo? ¿Qué nunca podremos ser lo que nos gustaría ser…?

Pues como ya habrán descubierto, “aprenderemos que no podemos” y conseguiremos trasladar a nuestro sistema de creencias que no podemos…, pero esto no es cierto ¡tú sí puedes¡ ¡tus capacidades son ilimitadas¡ pero utilizas la estrategia incorrecta…

Si eres de los que te boicoteas continuamente, de los que se comunican a través de mensajes negativos, te diré algo que seguro te ayudará, algo muy sencillo, algo que cambiará tu vida de forma inmediata…, “COMUNÍCATE CON MENSAJES POSITIVOS”.

A partir de hoy, quita el “no” y el “nunca” de tu dialogo interno, y pon un “sí” es muy fácil, pruébalo, practícalo y conviértelo en hábito. A partir de hoy, comunícate de forma positiva contigo y con los demás, con tus hijos, tu pareja, tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo…, verás que si te comunicas en positivo, tu vida será positiva, y si tu vida es positiva, serás mucho más feliz…

Cuando nuestro dialogo interno es positivo, fomentamos los estados positivos como: la autoestima, la seguridad interior, la fe, la ilusión, la confianza en nosotros mismos…, todos estos estados nos potencian y liberan en nosotros fuentes inagotables de poder personal y recursos…, entonces ¡vale la pena tener dialogo interno positivo¡ ¿verdad?

No esperes más, pasa a la acción y decide no volver a utilizar dialogo negativo en tu vida, lo primero: coge papel, un bolígrafo y escribe lo siguiente, pegándolo donde puedas verlo todos los días:

¡Adiós al “no puedo” y bienvenida al “sí puedo”¡

martes, 24 de agosto de 2010

Eres lo que crees que eres

Para ayudarles a reflexionar y entender mejor esta afirmación, les contaré una pequeña historia…, en la cual, es posible que nos identifiquemos de algún modo con el mensaje que nos traslada…

“Un granjero paseaba por el bosque junto a su perro, cuando de pronto se encontró entre los matorrales, algunas plumas y un huevo de color blanco marfil, justo en la base de un gran árbol. Era un huevo mediano, como el de un pato o una gallina, miró hacia arriba y no vio ningún nido, tampoco vio nidos a su alrededor, ni en las cercanías…

Decidió entonces llevárselo a su granja y dejarlo en el gallinero, exactamente junto a otros huevos que una hermosa gallina estaba incubando, era tan parecido al resto que la propia gallina, lo trató como uno más.

Pasaron algunas semanas, y el milagro de la vida surgió, de los huevos salieron preciosos pollitos, todos redonditos y amarillos…

Bueno, no todos…, uno de ellos era diferente, no era redondito, ni amarillo. Era evidente que no era un pollito, de aquel huevo que recogió el granjero en el bosque salió una cría de águila real, pero la gallina y el resto de pollitos parecía que no ponían reparo en ello, lo trataron desde el principio como uno más, como otro pollito.

Con el paso de los días, y de los meses se convirtió en una gallina más, se pasaba todo el día picando en el suelo intentando comer lo que encontraba por aquí y por allá, siguiendo siempre a su mamá gallina y a sus hermanos pollitos, incluso cacareaba como una gallina…

A veces, sentía que aquel no era su lugar, incluso soñaba que volaba, pero enseguida el resto de gallinas y pollitos le quitaban esa idea de la cabeza y continuaba haciendo lo mismo que hacia cualquier ave de la granja.

Cierto día, cuando paseaba con su mamá gallina vio en lo alto, en el cielo, una impresionante ave volando majestuosa, y le pregunto que era aquello, su madre le dijo: ¡es un águila real, la más grandiosa que vuela por los cielos, es elegante y poderosa a la vez, domina su territorio desde lo alto, tiene fuertes garras y no le tema a nada ni a nadie…¡

Pero no sueñes, le dijo su madre, tú eres una simple gallina, nunca serás como el águila…

Y con ese convencimiento, nuestra águila continuó su vida en la granja, viviendo como una gallina…”

Nuestro entorno, muchas veces marca nuestra vida. Pero nacer en un barrio humilde no significa que tengamos que vivir en él toda la vida, ¿verdad? ¡podemos cambiar¡, ¡debemos cambiar¡, tenemos que estar en alerta, nuestras circunstancias no somos nosotros…, podemos modificar nuestras circunstancias, es posible…, solo necesitamos cambiar algo antes, algo muy importante, primero tenemos que cambiar nosotros…, ¡tenemos que creer en nosotros…¡

Lo que creamos que somos o lo que creamos que somos capaces de hacer, depende de nuestro sistema de creencias, de nuestra comunicación interna, de nuestro diálogo interno, ¡no depende de lo que otros nos digan…¡, no te dejes influir negativamente, no te dejes convencer…

Nuestras creencias, marcan el devenir de nuestra existencia, nos hace sentirnos poderosos o insignificantes, nos hace ser felices o infelices, nos permite vivir una vida plena o una vida vacía, en fin, parece que los resultados dependen de nuestras “creencias”.

Tú decides lo que quieres ser…, recuerda: ¡si crees que eres una gallina, te vas a comportar como una gallina…¡ aunque seas un águila. Que seas de una forma u otra, o te comportes de una forma u otra, está directamente relacionado con lo que creas que eres…

miércoles, 21 de julio de 2010

Siempre hay oportunidades para ti

En esta ocasión, les contaré la historia de la vaquita y la lección que nos enseña, historia que leí por primera vez hace muchos años y mantengo inalterable en mi memoria. Espero, les guste a los que se estrenan con esta lectura, y sea un motivador recuerdo para los que ya la conocen…

“Hace mucho tiempo, un viejo maestro quería enseñar a su discípulo la más importante de sus lecciones. Para ello, lo llevó a un poblado muy lejano a ver a una familia muy pobre, eran tan pobres que su casa estaba hecha de cartones, vestían ropas viejas y sucias y apenas comían una vez al día.

El maestro les preguntó de que vivían, a que se dedicaban…, el padre les dijo que “por suerte” tenían una vaquita, ya muy vieja y muy flaca, que les daba algo de leche para beber cada día, y cuando sobraba algún litro –cosa que no ocurría casi nunca-, se la daban a su vecino a cambio de algunos cereales o verduras. Esto le permitía ir sobreviviendo a la familia, la vaquita era por tanto su bien más preciado y el centro de sus vidas…

El viejo maestro, le pidió al padre que si podían verla, aceptando este su petición, los llevó cerca de un precipicio cercano, donde el flaco animal pastaba lo poco que daba aquella tierra.

Tras pasar el resto del día con la familia compartiendo la comida que el discípulo llevaba, llegó el anochecer y se despidieron. Al comenzar el camino de vuelta, el maestro se dirigió a su discípulo y le dijo: “sé cómo ayudar a esa familia”, y continuó diciendo: “acércate donde está la vaquita y empújala por el precipicio”.
El joven discípulo se quedo totalmente paralizado, confundido, pensó que su viejo maestro se había vuelto loco, no entendía que quería conseguir matando a la vaquita de aquella pobre gente, ¡qué sería de ellos, era lo único que tenían¡…

Pero siempre obedecía a su maestro, así que se acercó a la vaquita y la empujó por el precipicio…

Llorando regresó a la aldea con su maestro.

Sin hablar más sobre este asunto, un día, pasado justo un año de aquel terrible recuerdo para el discípulo, el viejo maestro le pidió que lo acompañara a ver a la pobre familia que vivía en la montaña, a la que él, probablemente había destrozado sus ya miserables vidas.

Cuando llegaron no encontraron la vieja choza de cartón, en su lugar, había una casa nueva, grande y resistente. El discípulo se imaginó lo peor: “seguramente la pobre familia tuvo que abandonar su vieja casa, o peor, habrían muerto de hambre…”. Pero cuál sería su sorpresa cuando vio salir de la casa al padre de la familia, con ropa nueva y limpia y un aspecto realmente saludable. Totalmente sorprendido, el discípulo le preguntó: ¿cómo podía haberles cambiado tanto la vida en tan solo un año?, y tranquilamente el padre le respondió:

¡Nos ocurrió algo increíble, el mismo día que se fueron, nuestra vaquita se despeñó por el precipicio, al principio pensé que era el final, pero reflexioné y pensé en que otras posibilidades tenía, que otras capacidades podía desarrollar, recordé que poseíamos junto a la casa, un terreno lleno de rastrojos y hierbajos. Limpiamos una parte, y gracias a unas pocas semillas que nos dio un vecino, hicimos una huerta.

Así, a los dos meses, con lo que nos daba la huerta podíamos comer e incluso, el excedente venderlo. A los tres meses, compramos más semillas y aprovechamos todo el terreno para sembrar. Ahora, un año después, tenemos una nueva casa y 3 huertas que nos permiten vivir e incluso pronto tendremos más… ¡y así, contándonos felizmente su historia, nos invitó a quedarnos todo el día con su familia, en su nueva casa¡”

Efectivamente, si eres conformista, no verás las oportunidades que se cruzan en tu camino, cuando te anclas en tu zona de confort o de comodidad, ésta te impide avanzar. Todos tenemos una “vaca” que nos da ciertos mínimos en nuestra vida, convirtiendo nuestra existencia en algo probablemente gris, vacío e incluso mediocre, “libérate de tu vaca”.

En realidad, tu “vaca”, son tus excusas, tus limitaciones, tus miedos para alcanzar objetivos mayores. Piensa que serías capaz de hacer si no tuvieras miedo, si supieras con seguridad que vas a lograrlo, ¡harías cualquier cosa¡ ¿verdad?, entonces ¿qué te impide hacerlo? ¿tus miedos?

Cada hora de cada día, se nos presentan nuevas oportunidades, ¡sólo tienes que estar alerta¡, ¡creer en tus posibilidades¡, ¡pasar a la acción¡ ¡y aprovecharlas¡…

martes, 22 de junio de 2010

Tu vida será como tú quieras que sea

“Depende de ti…”, la vida te dará lo que le pidas, si pides una vida repleta de felicidad y de alegrías y actúas en consecuencia, eso tendrás, si por el contrario pides una vida de penas y tristezas actuando de igual modo, eso será lo que conseguirás…

“Depende de ti…”, si focalizas tus pensamientos en los aspectos positivos de tu vida, en todo lo bueno que habitualmente pasa desapercibido cuando solo tienes una visión materialista de la vida, tendrás una vida plena y maravillosa, si por el contrario sólo te centras en aquello que no tienes o en aquello que has perdido, tendrás una vida penosa y miserable.

“Depende de ti…”, si te dejas llevar por las emociones positivas que nos trasladan nuestros seres queridos, nuestros amigos y las personas que nos aprecian, tendrás una vida de felicidad continua, si por el contrario te dejas llevar por el entorno negativo que fluye desde personas ajenas a nuestros intereses, o por noticias y especulaciones manipuladoras e inciertas, tendrás una vida negativa e infeliz.

“Depende de ti…”, si decides ser protagonista de tu vida y defines lo que es realmente importante para ti, poniendo toda tu energía y toda tu pasión en marcha para ir en su busca, tendrás una vida extraordinaria y apasionante, si por el contrario te dejas influenciar continuamente por personas y por circunstancias que te manipulan cuando no sabes cuáles son tus objetivos, tendrás una vida solamente ordinaria en la cual no serás tú el/la protagonista…

“Depende de ti…”, podemos tener una vida rica en actividades gratificantes y donde nuestra vida tenga un sentido, un fin…, y que cuando nos levantemos todas las mañanas nuestro estado sea de ilusión y de emoción por lo que nos queda por hacer…, si por el contrario nos conformamos -día tras día- simplemente con existir…, tendremos una vida mediocre y gris en todos los aspectos.

Si, es cierto, si decidimos tomar las riendas de nuestra vida, podemos cambiar las cosas, por lo menos, las cosas más cercanas a nosotros…, así es, podemos decidir qué vida queremos tener, podemos decidir si nos dejamos influenciar por el entorno negativo o no, podemos decidir si seremos felices o desgraciad@s…

Yo ya he tomado una decisión, he decidido vivir feliz y tu… ¿ya has decidido?, pero espera…, antes de responder, que no se te olvide, lo que decidas “depende de ti”…

Y ahora, ¿qué has decidido?

viernes, 14 de mayo de 2010

La perspectiva positiva

Existen ciertas “herramientas” o capacidades que nos permiten avanzar y superar obstáculos en nuestro día a día, que nos ayudan a enfrentarnos con las dificultades de manera ventajosa. Son herramientas que están ahí, a nuestra disposición, que no tienen un coste material, no nos cuestan nada, están simplemente en nuestro interior, en nosotros mismos y forman parte de nuestro “poder personal”.

Sólo hay un requisito imprescindible para poder usarlas y dominarlas, se trata de mantenernos en estado consciente, de ser los dueños de nuestros pensamientos. Si actuamos así, todo ese poder interior lo podremos liberar, sacarlo de esa prisión en la que se encuentra cuando actuamos de modo inconsciente, cuando nos dejamos influenciar por aspectos externos y muy probablemente negativos para nuestra vida…

Una de esas herramientas es “la perspectiva positiva”. Esta capacidad innata, que todos tenemos, puede ser decisiva a la hora de tomar una u otra decisión en cualquier ámbito de nuestra vida.

Es probable que ahora mismo puedas tener algún problema que te angustie, o que no te deje descansar, ó simplemente haya algo que no puedas quitarte de la cabeza.

Si te encuentras con alguna dificultad ahora mismo, sea cual sea, no importa si es muy grave o una pequeña dificultad, haz el siguiente ejercicio: (acuérdate de mantenerte en estado consciente y de aplicar una visión nueva, diferente, positiva)

Ya estás preparad@ ¿?

Ahora cierra los ojos y visualiza esa situación de dificultad desde fuera, como en tercera persona, como si estuvieras sentad@ en la butaca del cine viendo la película en la que tú eres protagonista, -recuerda estás en el cine y en la película apareces tú enfrentándote a esa dificultad-. Ayúdate a ver como resolverías esa situación complicada, di que soluciones pueden aplicarse ante esa situación, -sentad@ en tu butaca, estando relajad@ y tranquil@, manteniéndote en estados positivos-, veras que desde tu interior fluirán puntos de vistas diferentes, originales, como si fueras otra persona…

Si inicialmente te cuesta “estar en el papel”, no te preocupes; relájate, respira hondo varias veces y vuelve a probar el ejercicio, ya verás cómo te sale… ¿sabes por qué?, pues porque es una capacidad innata, tú tienes la capacidad sólo tienes que aprender a que esta fluya en las ocasiones que la necesites.

¡Verdad que parece que durante el ejercicio, eres otra persona, que piensas de manera diferente¡

Es cierto, estas adoptando un papel nuevo, pero en realidad eres tú, eres la misma persona, pero aplicando una perspectiva diferente y positiva.

Cada vez que te encuentres con dificultades, practica este ejercicio, descubrirás que una vez lo conviertas en hábito, tus perspectivas sobre tus posibilidades cambiarán y verás tu vida de una forma diferente y positiva…

jueves, 8 de abril de 2010

La diferencia está en ser diferente

Pensar de manera diferente, es lo que nos permite alcanzar el éxito en cualquier ámbito de la vida, ¿o no lo crees así?..., repasemos las personas, equipos, empresas etc., que destacan en sus actividades y sectores, como por ejemplo, en los restaurantes de comida rápida. Seguro que estás pensando en el mismo que yo, sí… en esa cadena de restaurantes que regalan juguetes a los niños y tienen una zona de juego para ellos, los que no tienen camareros sirviendo en las mesas, (bueno no sólo eso sino que nosotros recogemos la mesa), en los que puedes pedir, pagar y comer ¡sin salir del coche¡, los que tienen el mismo menú en cualquiera de sus restaurantes a lo largo y ancho del mundo…, creo que no hace falta decir su nombre… (Bueno para los que acaban de llegar de otro planeta les diré que me refiero a los McDonald’s).

Su fórmula novedosa, diferente, fuera de lo común, hace que sean una de las mayores y más rentables franquicias del mundo, y ¿por qué?, sencillamente por ser diferentes al resto…, o crees que es por la calidad de su comida ¿?, ¡claro que no…¡, todos conocemos su menú, pero mientras la gran mayoría de restaurantes se preocupa en lo mismo, es decir, en tener un buen cocinero para conseguir sabrosos platos y en tener suficientes camareros para no hacer esperar a los clientes, en McDonald piensan diferente…, y de ahí su éxito.

Pasa lo mismo, en cualquier otra actividad empresarial ó deportiva que observemos…, y a nivel personal también sucede así…

Les diré, que en relación a nuestro comportamiento, podemos distinguir 2 grupos ó categorías de personas, las personas que se mueven para alcanzar el éxito y las personas que se mueven para evitar el fracaso. La diferencia principal entre ambos, es como afrontan su día a día, como se enfrentan a sus dificultades. Los primeros son un grupo muy reducido, son aquellos que piensan de manera diferente, y por ello ven posibilidades y oportunidades donde los otros, la gran mayoría, sólo ven dificultades…

Si utilizamos las mismas estrategias que la inmensa mayoría ¿cómo podemos llegar más lejos que ellos u obtener mejores resultados?, parece que no es posible ¿verdad?

Entonces, ¿qué debemos hacer para distinguirnos del resto, para aumentar nuestras posibilidades de éxito en cualquier reto que nos propongamos, alcanzar nuestros objetivos y mejorar nuestra vida?, sin duda debemos cambiar nuestras estrategias, pasar de lo conocido a lo desconocido, de lo típico a lo atípico, de lo de siempre a lo novedoso, de lo rutinario a lo imaginativo…

¿Y cómo podemos empezar a pensar de manera diferente cuando llevamos toda la vida pensando y actuando de manera rutinaria, haciendo lo que hacen todos…?. El primer paso debe ser cambiar nuestra perspectiva. La forma en que enfoquemos cualquier aspecto de nuestra vida es determinante para una resolución u otra…

Les aseguro, que una nueva perspectiva nos ayudará a ver las dificultades ó cualquier desafío de manera desigual a como lo hemos visto hasta ahora, nos permitirá enriquecer y crear múltiples posibilidades donde antes sólo disponíamos de unas pocas y no solo eso, además nos capacitará para superar cualquier reto que nos propongamos…

martes, 9 de marzo de 2010

Tu vida puede ser especial

Cuando la vida transcurre fuera de nuestro control, cuando no valoramos lo que tenemos ni a las personas que están a nuestro alrededor y que nos quieren, cuando no tenemos energía ni alegría para disfrutar de las pequeñas cosas “importantes” de la vida, en resumen cuando malgastamos inexplicablemente el tiempo de forma habitual, corremos el riesgo de perder todas las oportunidades que se cruzan en nuestro camino y que la vida nos da…

El mayor lujo que puede darse una persona no es comprar cosas materiales, es perder su tiempo, pues éste no lo puedes recuperar por mucho dinero que tengas… ¿verdad que sí?

¿Entonces, cómo podemos permitirnos el lujo de perder el tiempo que al fin y al cabo es nuestra vida…?, me refiero a perder muchos minutos, que sumados se convierten en horas, días e incluso años de nuestra existencia, quedándonos inmóviles en casa viendo la tele ó lamentándonos de nuestras “desgracias” ó dejando pasar el tiempo tristemente…

No esperes a lamentarte cuando pierdas aquello que no supiste valorar en su momento, se los digo por experiencia, -seguramente también habrás pasado por esa dolorosa experiencia-.

La vida es bella y maravillosa, -les suena la frase verdad-, pues es cierto, todo depende de nosotros, de cómo definamos la palabra o el concepto VIVIR.

Así es, nuestra vida, es decir nuestra realidad, depende de cómo la definamos, de nuestras representaciones internas, puede ser algo maravilloso por lo que vale la pena levantarse muy temprano por las mañanas, ó puede ser todo lo contrario; depende exclusivamente de ti…

No hace falta ser millonario para disfrutar de la vida, sólo hace falta ser dueños de nuestros pensamientos y de nuestras decisiones, lo importante es saber lo que queremos, reflexionar sobre qué es lo importante, en definirlo, en tenerlo como un objetivo, en pasar a la acción y con mucho entusiasmo y actitud positiva orientar nuestras energías en conseguirlo.

No permitas que otros controlen tu vida, no dejes que definan por ti lo que es importante en tu vida y lo que no, di: BASTA YA, QUIERO SER EL PROTAGONISTA PRINCIPAL DE MI VIDA, QUIERO SER EL DUEÑO DE MIS DECISIONES, QUIERO DISEÑAR UNA VIDA A MI MEDIDA, ACORDE CON MIS INTERESES Y MIS EXPECTATIVAS.

Sólo desde el convencimiento de que el cambio es posible, se puede lograr cambiar, sólo desde el convencimiento de que podemos cambiar nuestra vida podemos lograr cambiarla.

Te diré algo que puede ayudarte a conseguir el objetivo de cambiar tu vida ó mejorarla si lo prefieres llamar así, se trata del dialogo interior, de comunicarte mensajes positivos que te ayuden a no perder de vista lo que es más importante para ti: dedica 5 minutos al final del día a visualizar mentalmente MAÑANA PUEDE SER UN DÍA ESPECIAL, repítelo mentalmente en tu cabeza.

Cuando suene el despertador antes de levantarte y comenzar el día, vuelve a repetir el mismo ejercicio durante el mismo tiempo pero con el mensaje: HOY PUEDE SER UN DÍA ESPECIAL.

Y recuerda, ya te ha tocado el premio gordo, que no es otro que vivir… ¡disfrútalo¡

martes, 26 de enero de 2010

Objetivos para 2010

Se terminó el año y llega el momento de hacer balance, de revisar lo que ha ocurrido -tanto lo bueno como lo malo- y de preguntarnos por qué nos ha sucedido lo que nos ha sucedido…

Quizás sea un buen comienzo, un buen punto de partida, analizar –de entre todo lo que nos ha sucedido- que ha dependido de nosotros y que no, es decir, que hemos hecho de forma consciente y que resultados hemos obtenido; y que hemos hecho de manera inconsciente, sencillamente porque lo hemos hecho así siempre ó simplemente porque es lo que hacen todos…

Es muy probable que repasando lo que hemos hecho de forma consciente y lo que no, nos demos cuenta que hay pocas cosas en nuestra vida que hayan dependido realmente de nosotros, tanto en el ámbito del trabajo, como en nuestras relaciones personales, en nuestra salud, en nuestro ocio, etc.

Una vez diferenciemos lo que hemos hecho por nosotros mismos y lo que no, el siguiente paso puede ser distinguir los distintos ámbitos que conforman nuestra vida, y que hemos hecho en cada uno de ellos a lo largo de este año ya pasado. Hay seis ámbitos en nuestra vida que no podemos descuidar, estos son: la salud, la familia, el trabajo, las relaciones personales, el ocio y nuestro desarrollo personal. Si centramos nuestra vida en potenciar estos seis ámbitos, obtendremos a cambio una vida repleta de éxitos y felicidad, tanto para nosotros como para nuestro entorno más cercano, por ello, nuestros objetivos deben orientarse hacia dichos ámbitos, sin olvidarnos de ninguno de ellos.

Ahora, tras este pequeño balance, llegó el momento de tomar definitivamente las riendas de nuestra vida, ser los verdaderos protagonistas, asumir la responsabilidad de nuestras acciones, así conseguiremos avanzar y mejorar, de lo contrario solo obtendremos más de lo mismo…, posiblemente una vida triste y rutinaria, donde parece que lo mejor está reservado sólo a unos pocos privilegiados, y sí es cierto, lo bueno de la vida está reservado a aquellos que son capaces de marcarse objetivos y luchar por ellos hasta conseguirlos.

¿Quieres estar en ese grupo de privilegiados?, entonces no pierdas tiempo, comienza hoy mismo a marcarte tus objetivos para 2010 y persíguelos sin descanso, verás que a medida que vayas obteniendo resultados y consiguiendo objetivos, te transformaras en una persona diferente, en todos los ámbitos, y si lo conviertes en habito, obtendrás los progresos más importantes que hayas visto jamás en tu vida…

Te diré un secreto, ¿sabes cuál es mi principal y más importante objetivo para 2010?, pues sencillamente: MARCARME OBJETIVOS...

jueves, 10 de diciembre de 2009

Dime si eres feliz

A modo de cierre de un año verdaderamente difícil, -debido en gran parte a la crisis económica que nos ha castigado de una u otra manera a casi todos…-, me gustaría ó mejor dicho, me siento en la obligación de hacerte una pregunta: ¿eres feliz?

Qué pregunta esta, verdad, tan sencilla y tan difícil de responder a la vez. Una sencilla pregunta y que últimamente nos estamos acostumbrando a responder sin pensar, dando por hecho muchas cosas que entendemos como verdades absolutas.

Te pido que antes de responder, reflexiones sobre su significado, y tengas en cuenta los aspectos que tienen que ver con la felicidad, pero con tu felicidad, no con la definición de la mayoría de personas, sino con tu definición…, con tu creencia más profunda, quizás te sorprenda tu contestación…

Si me hicieran a mi esa pregunta, me tomaría un tiempo para reflexionar, para pensar en los aspectos positivos de mi vida, en mi buena salud, en mi familia, en las sensaciones que tengo cuando veo amanecer por las mañanas, cuando la brisa del mar me llega a la cara y puedo respirar su olor, cuando me siento vivo y respiro profundamente, cuando hablo con mis amigos y nos reímos, cuando mis clientes me dicen que les ayudo a mejorar sus vidas a través de mis sesiones, cuando veo la risa de los niños jugando y disfrutando de la vida desde su perspectiva inocente y poco adulterada, cuando disfruto de los paisajes de nuestra maravillosa naturaleza, cuando saludo a la gente al cruzármelas en la calle y ellos me devuelven el saludo, cuando mis hijas me cuentan sus cosas y piden mi opinión, cuando mi pareja me trata de manera especial, cuando me levanto ilusionado todas las mañanas pensando en los objetivos que me quedan por cumplir, cuando veo la grandeza de la vida si evitamos la mirada puramente materialista, cuando pienso de que manera puedo ayudar a los que tienen menos y necesitan más, cuando hago diariamente deporte y noto la sensación placentera de la tonificación muscular, cuando almuerzo mis ensaladas con algo más, cuando veo la lluvia a través de la ventana, cuando paseo con mi coche por la ciudad, cuando medito sobre mis objetivos para el próximo año, cuando hago balance de este año y reviso mis objetivos alcanzados, cuando al final del día me acuesto y leo un buen libro que me traslada a otros tiempo y otras culturas, cuando sueño despierto pensando cómo serán mis hijas dentro de algunos años, cuando escribo mis artículos, cuando escucho mi música favorita, cuando reflexiono sobre la vida y las circunstancias que la rodean, cuando busco explicación al comportamiento de algunas personas y la encuentro y justifico en su estado emocional, cuando pienso en lo privilegiado que soy por estar vivo…

Definitivamente, creo que si me preguntaran si soy feliz, mi respuesta sería: sí, soy muy feliz.

Y tú, ¿qué responderías?

jueves, 5 de noviembre de 2009

Recuerda afilar el hacha ó el poder de la consciencia

Quizás haya sido una coincidencia, el caso es que en varias de mis últimas sesiones individuales, he recordado la historia del leñador, y la metáfora que esconde…

Les cuento de manera muy breve la historia:

“Hace muchos años, vivía un leñador en un gran bosque junto a su mujer y sus hijos. La vida les fue bien mientras había árboles cercanos y los talaba, vendiendo posteriormente la madera y ganando el dinero necesario para poder comprar alimentos y lo más básico para su familia. Podíamos decir que su vida era feliz…

Pero un día, un gran incendio calcinó todos los árboles a kilómetros a la redonda y nuestro leñador no pudo seguir cortando árboles cerca de su casa, por lo que decidió marcharse a trabajar a una empresa maderera que había en otro bosque cercano.

Al llegar, le preguntó al capataz si podía trabajar, garantizándole que cortaría árboles tan rápido como el más rápido de sus leñadores, pues lo había hecho toda la vida, al igual que su padre, su abuelo, su tatarabuelo… El capataz ante tales afirmaciones decidió darle trabajo y que se pusiera manos a la obra ya mismo. Le dijo que empezara por una zona y que como mínimo debía cortar diez árboles cada día. Dicho y hecho, el leñador agarro su hacha y empezó a cortar árboles, al final del día había cortado veinte árboles. El capataz no cabía en sí de gozo, aquello era increíble nadie cortaba tantos árboles como nuestro leñador…

El segundo día, el leñador cortó quince árboles en lugar de veinte, pese a dedicar el mismo esfuerzo y energía que el día anterior.

El tercer día, sólo cortó diez árboles, dedicándole incluso mucho más esfuerzo y energía que el primer y segundo día.

Al cuarto día, nuestro leñador sólo pudo cortar cinco árboles en toda la jornada… Se acercó a su capataz y con lagrimas en los ojos, le dijo que había hecho lo mismo de siempre incluso cada día se esforzaba el doble, pero cada vez tardaba más en cortar cada árbol, era como si no tuviera fuerzas…, el capataz lo miró fijamente, después miro su hacha y a continuación, le dijo: ¡buen hombre, cuánto hace que no afilas el hacha¡.”

Mantenernos en estado consciente en nuestra vida, y por tanto en todos los ámbitos de la misma, nos permite ver soluciones donde antes no se veían, nos permite tener una perspectiva diferente ante las dificultades y sobre todo nos permite alejarnos de la rutina que nos paraliza y nos deja impotentes y faltos de recursos.

No pienses que haciendo siempre lo mismo te va a ir bien en la vida. Cuando te encuentres con alguna dificultad, reflexiona, no te repitas y verás que desde el poder de tu estado de consciencia y los estados positivos, encontrarás las respuestas. Recuerda la importancia de estar en estado consciente y no te conformes con hacer sólo lo que siempre has hecho; que no te pase lo mismo que al leñador…, se diferente, revélate, pasa a la acción y cambia…

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cuando la vida nos pone a prueba

Hace ya algunos años, ocurrieron en mi vida diversas situaciones “negativas”, que si bien no eran individualmente extraordinarias en cuanto a su efecto negativo, si lo era el hecho de que sucedieran todas a la vez, en la misma época o momento. Eran tantas las dificultades, que me hicieron pensar que todo iba mal y parecía que no estaba en mi mano solucionarlo, es decir, la situación llegó a un punto en que me desbordó totalmente.

Como les decía, coincidieron así en mi vida problemas físicas con dolores que me obligaban a estar en reposo y en cama durante semanas enteras, problemas profesionales pues mis responsabilidades eran cuestionadas y finalmente modificadas, problemas económicos ya que mis ingresos se vieron seriamente afectados, y además problemas de autoestima con una gran pérdida de confianza en mis posibilidades, llegando a cuestionarme mi escala de valores e incluso el sentido de mi vida.

Esta situación tan dramática y aparentemente lejana, se da con más frecuencia de lo deseable a lo largo de nuestras vidas y es más común de lo que a primera vista parece. ¿Quién no ha tenido momentos de máxima dificultad en su vida debido a que los problemas parecen que en lugar de solucionarse, crecen…?

En muchas ocasiones “la vida nos pone a prueba”, apareciendo los problemas por todos lados y encontrándolos por todos sitios -en cualquier ámbito de nuestra vida-, incluso en aquellos aspectos donde aparentemente nuestra vida la teníamos totalmente controlada.

En un momento así, ¿qué podemos hacer para salir airosos de tanta situación negativa? ¿Cómo podemos enfrentarnos a tantas dificultades con expectativas de éxito? ¿Cuáles son las armas con las que contamos para tan dura batalla?…

Las respuestas a tantas preguntas se encuentran muy cerca, no hace falta mirar hacia fuera, las circunstancias externas no nos darán las respuestas, la solución la tenemos en nosotros mismos, la respuesta está en nuestro “poder personal”.

Pero ocurre, que nuestras capacidades y potencialidades, son verdaderas desconocidas para la gran mayoría de nosotros. Así es, vivimos de espaldas a las cualidades naturales con la que nacemos y por ese motivo somos incapaces de desarrollarlas.

Las personas verdaderamente extraordinarias son aquellas que han sabido desarrollar las cualidades ordinarias de forma extraordinaria. Como ven, hay una igualdad que no debemos olvidar: “persona extraordinaria = cualidades extraordinarias”.

Algunas de esas cualidades -que nos ayudarán a superar las dificultades- son: la capacidad de soñar y de imaginar, la capacidad de recuperarse de los fracasos, la capacidad de pasar a la acción, la capacidad de mantener siempre vivo el entusiasmo y una actitud mental positiva…

Si utilizamos “conscientemente” nuestras cualidades, nuestras capacidades, con todos los problemas y reveses que nos surgen en nuestra vida, estaremos en ventaja y superaremos todos los obstáculos, si además, controlamos nuestro estado emocional y lo mantenemos en positivo, les confirmo que conseguirán todo lo que se propongan…

domingo, 9 de agosto de 2009

Peligro: Zona de comodidad

En estos días de vacaciones y de tiempo libre para casi todos, creo que puede ser un buen momento para revisar nuestro estándar de vida. Para preguntarnos si vamos por el camino correcto o si por el contrario debemos dar un giro a nuestro modelo vital. Para ello me gustaría hablarles sobre la “zona de comodidad”, concepto que seguramente ya habrán escuchado ó leído en alguna ocasión los que siguen el coaching y el desarrollo personal.

Por regla general, ésta se establece en nuestra vida cuando disfrutamos de cierta estabilidad económica y sin riesgos; de un trabajo estable, aparentemente sin problemas y rutinario; un entorno social o familiar estable donde convivimos con normalidad y rutina; y disponemos además, de tiempo libre que habitualmente dedicamos a darnos algún capricho y sobre todo a descansar ó a ver la televisión en casa de manera igualmente rutinaria. Si se dan varias de estas características, es que estamos en lo que se denomina “ZONA DE COMODIDAD”.

Esta situación acomodada, nos hace pensar que nuestra realidad personal es buena, pero la verdad es que no es así. Este pensamiento erróneo, se instala en nuestro sistema de creencias como un lastre que nos impide marcarnos objetivos, que nos impide tener aspiraciones en cualquier ámbito de nuestra vida, y como ya he dicho en otras ocasiones, “una vida sin objetivos ni aspiraciones es una vida vacía”.

Es cierto, esta zona de comodidad, es uno de los principales obstáculos para la mejora y el desarrollo personal, ya que ese exceso de seguridad y rutina, nos paraliza e impide avanzar y no sólo eso, sino que además nos consume día a día.

Pero lo peor de esta zona de comodidad, es cuando la tenemos implantada “cómo hábito” en nuestra vida, y la perdemos…

Cuando esta situación se produce, ya sea perdiendo nuestro puesto de trabajo (algo muy habitual en estos tiempos de crisis económica), ó nuestra estabilidad familiar ó afectiva ó económica..., nuestro “erróneo” sistema de creencias y de valores se viene literalmente abajo, nos invaden los miedos a lo desconocido, a realizar otras actividades y tareas, creando en muchas ocasiones un conflicto vital de enormes proporciones.

Si reflexionamos sobre esto, coincidiremos que este hecho es verdaderamente preocupante y nos debe animar e impulsar para pasar de inmediato a la acción. Modificando desde hoy mismo, nuestro concepto de vida, nuestros hábitos y nuestro sistema de creencias. Debemos ser conscientes de que nuestro “modelo” no puede ser vivir de una manera conformista, gris e incluso mediocre, sino que en su lugar debemos aprovechar –a través de los objetivos-una vida repleta de oportunidades y posibilidades que cada día se abre ante nosotros, y que sí créanme, que está ahí fuera esperando por nosotros…