miércoles, 30 de mayo de 2012

Hoy es un buen día para cambiar


Hoy es un buen día para cambiar, cambiar aquello que sé que me va mal, y que hasta ahora no he tenido el valor de afrontar.

Hoy es un buen día para cambiar, ser alguien mejor, alguien que los demás valoren por lo que realmente soy, por lo que puedo aportar, quiero ser mejor y diferente, no quiero ser alguien vulgar.

Hoy es un buen día para cambiar, dedicarme a ser feliz con lo que hago, con lo que quiero y no a buscar desesperadamente cosas para intentar ser feliz y disfrutar.

Hoy es un buen día para cambiar, escuchar mucho, escuchar a quienes me quieren hablar…, hablar poco y hacer mucho más.

Hoy es un buen día para cambiar, no volveré a pensar en que los cambios sólo deben realizarlos los demás, si decido cambiar yo, dependeré de mi para mejorar.

Hoy es un buen día para cambiar, valorar lo que tengo, sea mucho, sea poco, lo que tengo es lo más importante ahora, lo que me gustaría tener, ya vendrá.

Hoy es un buen día para cambiar, soltar todo el peso que me provoca el rencor, los miedos, los odios que me paralizan y no me dejan avanzar.

Hoy es un buen día para cambiar, perdonar a aquellos que me hicieron daño, que no me entendieron, aquellos que no merecen nada malo, ¿quién soy yo para valorar?

Hoy es un buen día para cambiar, sumar todo aquello que merece la pena y restar aquello que no necesito, que no aporta nada, que nada me da.

Hoy es un buen día para cambiar, a partir de hoy, me esforzaré en pensar por mí mismo y no por lo que otros quieren hacerme pensar.

Hoy es un buen día para cambiar, no lo dejaré para mañana, lo bueno sólo llegará si decido hacerlo ya, si lo dejo para mañana probablemente nunca lo convertiré en realidad.

lunes, 30 de abril de 2012

El elefante y la estaca


Cuando yo era chico me encantaban los circos. Lo que más me gustaba eran los animales, y mi preferido era el elefante.

Durante la función, la enorme bestia impresionaba a todos por su peso, su tamaño y su descomunal fuerza. Pero, después de la actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, uno podía encontrar al elefante detrás de la carpa principal, con una pata encadenada a una pequeña estaca clavada en el suelo.

La estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado superficialmente. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo, podría arrancar la estaca y huir.

El misterio era evidente: ¿por qué el elefante no huía, si podría arrancar la estaca con el mismo esfuerzo que yo necesitaría para romper un fósforo?¿Qué fuerza misteriosa lo mantenía atado?

Tenía 7 u 8 años, y todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a mis padres, maestros y tíos, buscando respuesta a ese misterio. No obtuve una coherente. Alguien me explicó que el elefante no escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: “Y si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?” No recuerdo haber recibido ninguna explicación satisfactoria.

Con el tiempo olvidé el misterio del elefante y de la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con personas que me daban respuestas incoherentes, por salir del paso, y,un par de veces, con personas que se habían hecho la misma pregunta.

Hasta que hace unos días me encontré con una persona, lo suficientemente sabia, que me dio una respuesta que al fin me satisfizo: el elefante no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al elefantito, con solo unos días de nacido, sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento empujó, jaló y sacudió tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo hacerlo: la estaca era muy fuerte para él.

Podría jurar que el primer día se durmió agotado por el esfuerzo infructuoso, y que al día siguiente volvió aprobar, y también al otro y al de más allá...Hasta que un día, un terrible día, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Dejó de luchar para liberarse.

“Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede hacerlo. Tiene grabado en la mente el recuerdo de sus inútiles esfuerzos de entonces, y ha dejado de luchar. Nunca más trató de poner a prueba su fuerza.

Cada uno de nosotros es un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Creemos que no podemos con un montón de cosas, simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.

Grabamos en nuestra mente esas palabras: no puedo, nunca podré. La única manera de saber cuáles son nuestras limitaciones ahora es intentar de nuevo, poniendo en ello todo el corazón.”

*fuente: "La culpa es de la vaca"

sábado, 31 de marzo de 2012

Lo que no te ayude a mejorar, no lo necesitas


Hay muchas “cosas” que aparecen por nuestra vida que no nos ayudan, aunque otros se esfuercen en trasladarnos lo contrario ó nos digan que es bueno para nosotros… y si algo no es bueno para ti ó no te ayuda a mejorar, ¿crees qué lo necesitas?

En esta era de la información que nos ha tocado vivir, donde te bombardean desde todos sitios con noticias e información sobre ”todo va mal”, -muchas veces manipuladas e influenciadas por determinados intereses-, debemos encontrar una fórmula para que no nos influya negativamente, es más, debemos hacer todo lo contrario, debemos encontrar aquello que pueda contribuir a nuestra capacitación y motivación con el fin de ayudarnos a superar los obstáculos que nos encontramos en nuestro camino.

Para ello, es de vital importancia distinguir y no “tragarnos” todo lo que nos llegue a nosotros, pues este “mal hábito”, sólo contribuye a limitar nuestras capacidades, al actuar negativamente sobre nuestro sistema de creencias, haciéndonos creer que todo va mal.

Debemos saber que es bueno para nosotros y que no lo es…, y únicamente lo descubriremos cuando nos demos cuenta del efecto que provoca en nuestro estado emocional; por ejemplo, si escuchas determinadas emisoras de radio por las mañanas con la habitual programación de noticias, debates, tertulias y sientes que te afecta negativamente, ¿qué crees que debes hacer?, seguir “tragándote” inconscientemente todo lo que otros quieren que te tragues para convencerte, ó decidir conscientemente y preguntarte: ¿es bueno para mí, si ó no…?

Si no es bueno para ti, no lo escuches, no lo cojas, no te lo tragues…, tú eres el protagonista de tu vida, ¡decide¡ y no dejes que otros decidan lo que debes pensar.

No tienes por qué escuchar la radio ó ver la TV, no te preocupes… ¡qué muchos a tu alrededor lo hagan, no significa qué lo debas hacer tú¡

Los resultados en nuestra vida, dependen de nuestra capacidad para motivarnos y pasar a la acción, ¿crees que estando influenciado por el efecto negativo de los que pretenden manipularte, serás capaz de sacar todo tu potencial?, yo creo que no… Ni a ti, ni a mí, nos resultaría posible capacitarnos cuando estamos en estado de incertidumbre, angustia ó incluso miedo, ¡necesitamos todo lo contrario¡

Estoy seguro que no necesitamos aquello que no nos beneficia, ¡sea lo que sea¡ ¿verdad?

Decide lo que es mejor para ti y hazlo, si las noticas o los debates en la radio no son buenos para ti, escucha música que te guste y que por tanto, te ayudará a sentirte mejor.

Si las tertulias o programas de opinión de la TV, no son buenos para ti, haz otra cosa ó decide ver películas y documentales que te gusten y te sentirás mejor, ¡te lo aseguro¡ y así con el resto de medios de información: periódicos, prensa digital, internet…

Aplícalo en tu vida, “no permitas que influyan negativamente sobre ti”, decide cambiar y pasa a la acción…, ante situaciones negativas, recuerda: “lo que no te ayude a mejorar, no lo necesitas”.

lunes, 6 de febrero de 2012

Háblate con cariño



Ya sabemos que una parte muy importante de la comunicación consiste en escuchar, en prestar atención a lo que nos dicen…, sí además la persona a la que escuchamos nos habla de manera positiva, motivadora y con cariño conseguirá sin ninguna duda llegar a nosotros y hasta convencernos casi sin esfuerzo, porque conseguirá conectar con nosotros a otro nivel…, a nivel de nuestras emociones positivas.

Ese tipo de persona que se comunica tan bien con nosotros, son aquellos que dominan las claves de las relaciones personales ó simplemente aquellas personas que nos quieren ó aprecian y ese amor ó aprecio lo manifiestan hablándonos de una manera muy sensible y cariñosa, preocupándose por nosotros.

Y, ¿qué pasará si quien se comunica con nosotros lo hace de manera negativa y no te valora ni te respeta…? creo que la respuesta es evidente, no conseguirá conectar positivamente con nosotros, es más, probablemente tenga un efecto devastador en nuestra autoestima y seguridad personal, fomentando que nuestro sistema de creencias y la fe en nuestras posibilidades se vean dolorosamente afectadas…

Así es amig@s..., como seguro ya han comprobado en más de una ocasión, esto es lo que sucede con la comunicación externa, cuando hablamos y nos hablan otras personas…, entonces, ¿qué crees que pasará con nuestra comunicación interna?

Pues exactamente igual, cuando nos hablamos de manera positiva nos capacitamos y logramos alcanzar todo nuestro potencial, pero cuando lo hacemos de manera negativa nos paralizamos y nos quedamos sin recursos… ¡qué no se te olvide¡

Valórate, quiérete y trátate con mucho respeto y sensibilidad…, y para ello el comienzo, el principio para lograrlo pasa por “hablarte con cariño”, cuando inicies tu diálogo interno, recuerda que lo importante no es lo que haces, sino lo que crees, ese proceso que inicia tu diálogo interno es tu interpretación sobre lo que haces…

Cuando estás convencid@ de que lo que haces, lo que tienes, no es malo ni negativo (aunque pueda ser mejorable), conseguirás disfrutar de tu vida, y para ello no depende de lo que hagas o tengas, sino de cómo lo interpretas y lo defines a través de tu diálogo interno; así lograrás convencerte.

No es complicado, pruébalo, nuestra realidad no se crea hasta que interpretamos lo que nos pasa…, y esa capacidad de interpretación depende de nuestra comunicación interna, de nuestro diálogo interno.

Practica el siguiente ejercicio: cuando te sientas mal y pienses en negativo..., háblate con cariño, como le hablarías a aquellos que quieres o que has querido, verás como tu perspectiva cambia cuando cambias la forma de comunicarte contigo. Y da un paso más, todos los días cuando te levantes háblate con cariño verás que funciona “no hay nada más poderoso”.

Nuestro diálogo interno es tan importante que nuestra felicidad depende de él, así que cuídalo…

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡FELIZ AÑO NUEVO¡



Les deseo que para el próximo año se cumpla todo lo que pidan, que alcancen todos los objetivos que se hayan marcado, que disfruten de lo que hagan, que todos los días se conviertan en domingo, que vivan unas continuas vacaciones, que no malgasten su tiempo con pensamientos negativos, que afronten sus retos desde el poder de los estados positivos, que piensen en disfrutar, que piensen en querer, que piensen en vivir, que piensen en ser felices...

"Si pensamos todos los días en lo que queremos, conseguiremos motivarnos para la acción y si pasamos a la acción, conseguiremos alcanzar lo que queremos..."

Si quieres mejorar tu vida el próximo año, ¿qué crees que debes hacer?

FELIZ AÑO NUEVO Y FELIZ VIDA NUEVA...

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La verdadera riqueza



Les quiero hacer partícipes de una bonita y enriquecedora historia, que espero les ayude a reflexionar sobre las diferencias, las que cada uno entiende que existen, entre la riqueza y la pobreza…

“Cierta vez un acaudalado padre de familia llevó a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que éste viera cuán pobres eran ciertas personas y comprendiera el valor de las cosas y lo afortunados que eran ellos. Estuvieron un día y una noche en la granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje, ya de regreso en casa, le preguntó a su hijo:

— ¿Qué te pareció el viaje?
— ¡Muy bonito, papá!
— ¿Viste qué tan pobre y necesitada puede ser la gente?
—Sí.
— ¿Y qué aprendiste?
—Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una piscina de veinticinco metros, ellos un riachuelo sin fin. Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. Nuestro patio llega hasta el muro de la casa, el de ellos hasta el horizonte. Especialmente, papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia. Tú y mamá deben trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.

El padre se quedó mudo y el niño agregó:
—Gracias, papá, por enseñarme lo ricos que podríamos llegar a ser.”

El niño de nuestra historia, no entiende la riqueza por las posesiones materiales, sino más bien por todo lo contrario. Quizás nosotros también deberíamos cuestionarnos lo que entendemos por riqueza y a continuación redefinir aquello que nos hace más ricos y sobre todo más felices…

La verdadera riqueza no está en lo material, está en nuestra felicidad…

Creemos que si somos ricos, seremos más felices ¿verdad?, y probablemente lo correcto sería lo contrario ¿?

“Cuanto más feliz eres, más rico serás”, me quedo con este mensaje, y tú ¿con qué mensaje te quedas…?

viernes, 16 de septiembre de 2011

Las dificultades nos enseñan

Las dificultades nos enseñan, así es, aunque no lo parezca,
nos hacen más fuertes y nos preparan para lo que venga,
pero lo hace en silencio, desde el dolor, desde la pena,
rogando y pidiendo que desaparezcan.

Las dificultades nos ayudan a reconocer a quienes no te aprecian,
aquellos que aparecen cuando todo va bien,
cuando nada necesitas, cuando das y no esperas,
pero desaparecen cuando pides, casi en silencio, una flor o un poema.

Las dificultades nos ahogan, pero no nos asfixian,
nos dejan sin aire, pero con la fe inquebrantable en que confiamos,
y cuando las superamos, sentimos una emoción inmensa,
que nunca más la olvidamos.

Las dificultades nos enseñan, el significado de palabras malditas,
malditas y duras como rabia, ira, irritación y pena,
cuanta pena he sentido al sufrir tantas dificultades,
sin ayuda y con tan pocos que me quieran.

Las dificultades nos hacen recordar, a aquellos que tanto querías y ya no están,
y desesperadamente pides que vuelvan, que los necesitas, que los anhelas,
que darías cualquier cosa, por que estuvieran junto a ti,
en estos momentos de tanto dolor y de mucha pena.

Las dificultades nos enseñan, a ser mejores personas,
a ser mejores padres, mejores hijos, a ser tú de veras,
a no ser esa persona simple, superficial y que no quiera,
las dificultades no son malas si nos ayudan a descubrir quién era.

domingo, 31 de julio de 2011

Las personas, a menudo, no son lo que parecen

Hace unos días, tuve la oportunidad de recordar la historia de la profesora Thompson y de Jim, historia que me gustaría compartir en su totalidad con ustedes, deseando que les ayude a “crecer” y que se permitan emocionarse –como lo hice yo- al descubrirla…

“Al inicio del año escolar una maestra, la señora Thompson, se encontraba frente a sus alumnos de quinto grado. Como la mayoría de los maestros, ella miró a los chicos y les dijo que a todos los quería por igual. Pero era una gran mentira, porque en la fila de adelante se encontraba, hundido en su asiento, un niño llamado Jim Stoddard. La señora Thompson lo conocía desde el año anterior, cuando había observado que no jugaba con sus compañeros, que sus ropas estaban desaliñadas y que parecía siempre necesitar un baño. Con el paso del tiempo, la relación de la señora Thompson con Jim se volvió desagradable, hasta el punto que ella sentía gusto al marcar las tareas del niño con grandes tachones rojos y ponerle cero. Un día, la escuela le pidió a la señora Thompson revisar los expedientes anteriores de los niños de su clase, y ella dejó el de Jim de último. Cuando lo revisó, se llevó una gran sorpresa.

La maestra de Jim en el primer grado había escrito: “Es un niño brillante, con una sonrisa espontánea. Hace sus deberes limpiamente y tiene buenos modales; es un deleite estar cerca de él”.

La maestra de segundo grado puso en su reporte: “Jim es un excelente alumno, apreciado por sus compañeros, pero tiene problemas debido a que su madre sufre una enfermedad incurable y su vida en casa debe ser una constante lucha”.

La maestra de tercer grado señaló: “La muerte de su madre ha sido dura para él. Trata de hacer su máximo esfuerzo pero su padre no muestra mucho interés, y su vida en casa le afectará pronto si no se toman algunas acciones”.

La maestra de cuarto escribió: “Jim es descuidado y no muestra interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones se duerme en clase”.

La señora Thompson se dio cuenta del problema y se sintió apenada consigo misma. Se sintió aún peor cuando, al llegar la Navidad, todos los alumnos le llevaron sus regalos envueltos en papeles brillantes y con preciosos listones, excepto Jim: el suyo estaba torpemente envuelto en el tosco papel marrón de las bolsas de supermercado. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella sacó de esa envoltura un brazalete de piedras al que le faltaban algunas, y la cuarta parte de un frasco de perfume. Pero ella minimizó las risas al exclamar:

“¡Qué brazalete tan bonito!”, mientras se lo ponía y rociaba un poco de perfume en su muñeca. Jim Stoddard se quedó ese día después de clases sólo para decir:

“Señora Thompson, hoy usted olió como mi mamá olía”.

Después de que los niños se fueron, ella lloró por largo tiempo. Desde ese día renunció a enseñar sólo lectura, escritura y aritmética, y comenzó a enseñar valores, sentimientos y principios. Le dedicó especial atención a Jim. A medida que trabajaba con él, la mente del niño parecía volver a la vida; mientras más lo motivaba, mejor respondía. Al final del año, se había convertido en uno de los más listos de la clase.

A pesar de su mentira de que los quería a todos por igual, la señora Thompson apreciaba especialmente a Jim.

Un año después, ella encontró debajo de la puerta del salón una nota en la cual el niño le decía que era la mejor maestra que había tenido en su vida. Pasaron seis años antes de que recibiera otra nota de Jim; le contaba que había terminado la secundaria, obteniendo el tercer lugar en su clase, y que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en su vida. Cuatro años después la señora Thompson recibió otra carta, donde Jim le decía que, aunque las cosas habían estado duras, pronto se graduaría de la universidad con los máximos honores. Y le aseguró que ella era aún la mejor maestra que había tenido en su vida. Pasaron cuatro años y llegó otra carta; esta vez Jim le contaba que, después de haber recibido su título universitario, había decidido ir un poco más allá. Le reiteró que ella era la mejor maestra que había tenido en su vida. Ahora su nombre era más largo; la carta estaba firmada por el doctor James F. Stoddard, M.B. El tiempo siguió su marcha. En una carta posterior, Jim le decía a la señora Thompson que había conocido a una chica y que se iba a casar. Le explicó que su padre había muerto hacía dos años y se preguntaba si ella accedería a sentarse en el lugar que normalmente está reservado para la mamá del novio. Por supuesto, ella aceptó. Para el día de la boda, usó aquel viejo brazalete con varias piedras faltantes, y se aseguró de comprar el mismo perfume que le recordaba a Jim a su mamá. Se abrazaron, y el doctor Stoddard susurró al oído de su antigua maestra:

—Gracias por creer en mí. Gracias por hacerme sentir importante y por enseñarme que yo podía hacer la diferencia.

La señora Thompson, con lágrimas en los ojos, le contestó:

—Estás equivocado, Jim: fuiste tú quien me enseñó que yo podía hacer la diferencia. No sabía enseñar hasta que te conocí.”

Las experiencias (gratas y desagradables) que tenemos a lo largo de nuestras vidas marcan lo que somos en la actualidad. No juzgues a las personas sin saber qué hay detrás de ellas; dales siempre una oportunidad de cambiar su vida…

(*) fuente: “La culpa es de la vaca”

lunes, 6 de junio de 2011

No te rindas nunca

Te has preguntado alguna vez, dónde están tus límites ¿?, cuál es el momento de tirar la toalla ¿?, qué hay detrás del momento justo en que nos damos por vencidos ¿?

Yo te contestaré: tus capacidades son ilimitadas, por tanto “NO TIENES LÍMITES” y además, sé cuando has de tirar la toalla, ¿sabes cuándo?... “NUNCA”, y detrás de los momentos insuperables “HAY OPORTUNIDADES”

Tus límites los pones tu, a través de tus “pensamientos limitadores”

¿Sabes cuándo algo es insuperable?, pues cuando tu comunicación interna te dice que es insuperable, nunca antes. Nuestras limitaciones existen cuando nosotr@s decimos que existen…, si no lo decimos, ¿crees que tendremos limitaciones?, pues claro que no.

Sólo existen las cosas que conscientemente interpretamos como reales, he aquí el gran poder de nuestra comunicación interna.

Si a través de nuestra comunicación interna nos decimos que nunca superaremos algún obstáculo, ¿qué crees que pasará?, pues que efectivamente no lo superaremos, así es…

Bueno, ya tenemos alguna pista de lo que hay que hacer ¿verdad?

Ahora, tómate tu tiempo y contéstame, ¿qué pasará si a través de nuestra comunicación interna nos decimos que somos capaces de superar cualquier obstáculo?

¡Seguro que conoces la respuesta…¡

Si, has acertado, sucederá que pondrás todo tu potencial en acción para superar cualquier obstáculo, porque tu sistema de creencias te dice que es posible…., y si crees que es posible, te aseguro que será posible.

Entonces, ¿cómo podemos cultivar este hábito, esta capacidad de superar las dificultades?

Muy sencillo, sólo tienes que hacer esto: “NO TE RINDAS NUNCA”

Buena parte de nuestras limitaciones, vienen de nuestra incapacidad de luchar, de rendirnos antes de comenzar la batalla…

¿Cómo es posible que salgamos derrotad@s antes de comenzar…?

Así actuamos: cuando tenemos cualquier dificultad solemos intentar hacer algo, sin mucha convicción, a ver qué pasa, y claro, así lo más probable es que eso que intentamos no nos dé mucho resultado. Y tras este primer y único intento, abandonamos y creemos que no estamos capacitados para dar más y mejores soluciones. Pero lo más grave de todo esto, es que comunicamos a nuestro sistema de creencias que nos rendimos y así nos limitamos…

Amig@s, cuando crean que está todo perdido y que es el momento de tirar la toalla -porque las circunstancias te superen-, recuerda que la diferencia entre ganar tu batalla o perderla, depende de ti, y consiste en tener siempre en tu mente algo que no debes olvidar: “NO TE RINDAS NUNCA”

sábado, 30 de abril de 2011

Ordena tus prioridades

Hay aspectos claves en nuestra vida, como las prioridades, que son determinantes para que ésta vaya por un rumbo u otro, es decir, lo que alcancemos en nuestra vida, “nuestros resultados”, dependen directamente de nuestras acciones, de nuestros estados emocionales y sobre todo de nuestro sistema de creencias que es donde residen “nuestras prioridades”.

Por ello, me parece vital para nuestros resultados reconocer cuáles son nuestras prioridades, que es para nosotros poco importante, importante o muy importante en nuestra vida.

Para lograr reconocer esas prioridades, primero debemos hacer un ejercicio muy clarificador, se trata de comparar lo que hacemos habitualmente como importante “seguramente porque lo hacen todos” frente a las acciones que no hacemos habitualmente como importantes “seguramente porque no lo hacen todos”.

Es muy sencillo, ya veras, comienza contestando a las siguientes preguntas:


¿Qué es más importante para ti, ver un partido y que tu equipo preferido gane, o estar con tu pareja dedicándole un tiempo especial para conversar y escucharl@ activamente?

¿Qué es más importante para ti, ver un partido y que tu equipo preferido gane o abrazar y querer a tus hij@s ó padres, dedicándoles un tiempo especial sólo para ell@s?

¿Qué es más importante para ti, ver un partido y que tu equipo preferido gane, o ayudar a un amig@ y dedicarle 2 horas de tu tiempo cuando lo necesite, poniendo todos los sentidos para entender sus dificultades?

¿Qué es más importante para ti, ver un partido y que tu equipo preferido gane, o dedicarte un tiempo para estar a solas, para reflexionar y pensar sobre tu vida, sobre tus objetivos, sobre tus prioridades?

Parece que las respuestas son evidentes, ¿verdad? y seguro que no tienes ningún tipo de duda sobre lo que es realmente importante para ti, frente a lo que hacemos llevados por la “costumbre popular”. Y esto es así, básicamente porque como todos son de un equipo u otro, nosotros también… Sí, realmente sabemos lo que es más importante para nosotros, ¡estoy seguro que si¡

Entonces, ¿por qué cuando ese equipo gana, lo celebras como el acontecimiento más importante de tu vida?, y por el contrario, lo que es realmente importante para ti, no es que no lo celebres, sino que –probablemente- ni siquiera lo haces ¿?, te pido que reflexiones sobre ello…

En el caso de que seas de l@s que te dejas llevar por la costumbre popular, por lo que hacen todos, te diré algo que seguro te ayudará:

“SÉ EL PROTAGONISTA PRINCIPAL DE TU VIDA, TEN CLARAS TUS PRIORIDADES, ANTES DE HACER ALGO, DECIDE LO QUE ES MÁS IMPORTANTE PARA TI Y A CONTINUACIÓN: HAZLO”

No tengas dudas, no te dejes manipular, tu vida depende de ti, tu felicidad depende de ti, tus mejores momentos dependen de ti…, no dejes que otros ordenen tus prioridades…

lunes, 7 de marzo de 2011

Si quieres mejorar, decide pasar a la acción

Ayer mientras escribía y reflexionaba sobre mi vida, recordando parte de mis éxitos y algún que otro fracaso (circunstancia ésta necesaria para alcanzar el éxito, recuérdalo), me vino a visitar un viejo amigo, alguien a quien aprecio mucho y que conozco muy bien, alguien como tú que lees mis artículos…

Quiso aprovechar la oportunidad y me confió algunas de sus dudas y dificultades actuales y tras escucharle con mucha paciencia durante buena parte de la mañana, diría que pasaron varias horas, le dije (como te diría a ti si me preguntaras):

Escúchame atentamente, y escribe estas 4 frases donde puedas verlas todos los días:

  • Ø  No basta sólo con saber, debes además hacer…
  • Ø  Si te quedas parado, no llegarás a ningún sitio…
  • Ø  Nada te va a llegar a ti, si antes, no haces algo para cogerlo…
  • Ø  Tienes que decidir salir a buscar lo que deseas, ya que si no lo haces, nunca podrás alcanzarlo…

Y ahora, imagínate que estás en un inmenso bosque, lleno de arboles con sus frutos maduros, y tienes mucha hambre, ¿qué tienes que hacer para saciar tu apetito?, algo tan fácil como acercarte a alguno de esos árboles, estirar el brazo y coger sus jugosos y dulces frutos. No debes hacer nada más que eso… ¡qué sencillo¡ ¿verdad?, has resuelto un problema de manera verdaderamente sencilla, ¿cómo ha sido?, únicamente pasando a la acción…

Así se solucionan buena parte de nuestras dificultades, parece tan sencillo que cuesta creerlo, pero es así…

Entonces, ¿qué necesitas para mejorar esa parte de tu vida que te preocupa, esa dificultad que aparentemente tiene una difícil solución?, recuerda los árboles…, tendrás que moverte, avanzar hacia lo que quieres obtener y cogerlo, ya que si te quedas paralizado lamentándote de tus penas, crees que se van a solucionar ¿?

Posiblemente, sea más importante la decisión de hacer algo que el hecho mismo de hacerlo, no te dejes llevar por tus miedos, decide cambiar, no te centres en tus problemas, céntrate en las posibles soluciones, verás que tu perspectiva cambia, que comienzas a ver esas dificultades desde una perspectiva mucho más positiva, y te activarás para pasar a la acción…

En innumerables ocasiones la diferencia entre triunfar y fracasar, se debe únicamente en decidir pasar a la acción o quedarnos lamentándonos esperando que otros tomen nuestras decisiones…

Cuando las cosas se ponen difíciles, es determinante decidir pasar a la acción, ya que si decidimos no pasar a la acción, ¿qué posibilidades de éxito tendremos?, ¿crees que puede haber alguna posibilidad de éxito si nos quedamos parados?, yo creo que no…, y tú ¿?

Reflexiona sobre ello…, amigo mío.

sábado, 29 de enero de 2011

¡Vivir es ser feliz…¡

Un gran avance hacia el objetivo de conseguir que nuestra vida tenga sentido, pasa por tener claro lo que significa para nosotros. Primero debemos definir que es “vivir”, pues si no sabemos que es algo, ¿cómo vamos a conseguirlo…?, parece que tiene sentido ¿verdad?

Siguiendo y profundizando algo más en la reflexión anterior, entenderemos que si queremos tener una vida plena, deberemos primero saber que es una “vida plena” ó si queremos ser felices, primero debemos saber que es para nosotros “ser felices”, y así, con todo lo que anhelamos ó queremos conseguir en la vida.

Dar un significado adecuado acorde a nuestros intereses y expectativas, supone alinear todo nuestro potencial para conseguir los objetivos marcados y dar así, sentido a nuestra vida.

Parece sencillo, ¿verdad?, pues te propongo un pequeño reto: define “vivir”…, olvídate de la definición que aparece en el diccionario, piensa en ti, en lo que te gustaría que fuera tu vida…, deja volar tu imaginación, no pongas límite, ¿ya tienes tu propia definición de vivir?

Te ayudaré un poco, contesta a las siguientes preguntas: ¿es fácil entender tu nueva definición?, ¿sientes que esa definición te permitirá disfrutar de estados positivos, únicamente con recordarla y pronunciarla?, si es así, enhorabuena has acertado…, pero si no es así, “cámbiala inmediatamente”, porque si no te ayuda a mejorar tu vida no te sirve…

Qué nuestro mundo sea lo que queremos que sea, depende en gran medida de la definición que le demos. Te pondré un ejemplo que te puede ayudar a aclarar esta poderosa capacidad de dar una nueva definición, esta técnica se llama “redefinición”.

 ¿Cuál es la definición de “trabajar”? Según la Real Academia de la Lengua se define como: “aplicarse ó dedicarse con esfuerzo a la realización de algo”, con esta definición, ¿crees que nos levantaremos entusiasmados todas las mañanas para ir a nuestro trabajo?, yo creo que no…

Si redefinimos y decidimos que “trabajar es igual a disfrutar”, es muy probable que nos levantemos con entusiasmo para “disfrutar” todos los días…

Pero la parte más importante es que una vez hayamos redefinido “trabajar”, tendremos que interiorizar su nuevo significado y convencernos que realmente su significado es el que nosotros le demos, para así actuar en consecuencia. Si realmente crees que trabajar es disfrutar, cuando trabajes disfrutarás, pero si no lo crees no lo conseguirás.

¡Ya sabes cómo hacerlo¡ no esperes más y comienza a redefinir aquello que no te vaya muy bien, veras que todo cambia a mejor, cuando cambia su significado.

Se me olvidaba algo, ¿ya has definido “vivir” para ti?, yo ya he reflexionado sobre lo que significa vivir y lo que me gustaría que fuera, y he llegado a la siguiente definición:

VIVIR ES SER FELIZ…

Redefinir los aspectos clave de nuestra vida, nos convierte en personas sumamente poderosas, pruébalo, veras que es así…, tu poder personal aumentará de tal manera que creerás que tu vida adquiere un nuevo sentido, posibilitándote para convertirte en el/la dueñ@ y únic@ protagonista de tu vida…